miércoles, 2 de noviembre de 2011

La hija les salió novelera

Personalidad es elección. La elección supone variedad y supone contradicción. Donde no hay un sí y un no ¿cómo escoger? Donde se os impone un hábito externo de conducta, no hay, por cierto, personalidad. Y todo nuevo hábito es, en principio, una locura.
Y mi corazón ha estado siempre con el que inventa un hábito nuevo, un nuevo ensayo biológico que imprima, para siempre, una transformación en la especie. Bernard Shaw habla con deleite de las agitaciones domésticas, producidas en una familia burguesa y amiga del encierro, por una hija que sale aficionada al teatro y a los espectáculos. Para estas gentes tenemos una frase rancia y sabrosa: la hija "les salió novelera". De hoy más, no habrá quietud en la casa; señor padre descuidará su reuma y señora madre tendrá que abandonar la cocina. ¡Oh, ráfaga salutífera, oh aire fresco! La hija les salió novelera. El golpe de viento ha abierto de pronto la ventada. [...]
-Un nuevo escalofrío has inventado -decía Víctor Hugo a Baudelaire. No se puede hacer mayor elogio.
Inventad un nuevo escalofrío. ¡Ea! ¡Valor de locura, que nos morimos! Esta noche, al volver a casa, romped dos o tres jarros de flores, ordenad que abran las ventanas y enciendan a incendio todas las luces. Y cuando el alma, toda azorada, os pregunte qué fiesta es ésa, le diréis:
-Hoy celebra un nacimiento mi alma: ¡le ha nacido, le ha nacido una hija novelera!

Alfonso Reyes, "El derecho a la locura", Obras completas, t. II, pp. 68-69.

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